Mi relato premiado, “La primera vez que hablé con San Antonio…”, y el viaje a Granada

Mi relato premiado, “La primera vez que hablé con San Antonio…”, y el viaje a Granada

Tengo el gusto de compartir este recuerdo como ganadora del Concurso de Relatos Hoy x Hoy Madrid, que me hace muy feliz.

1500992167_681242_1500992788_noticia_normal

He aquí el relato (pincha en el enlace):

Artículo de la web de la Cadena SER publicando mi relato, foto de los concursantes, jurado, y grupo Sweetbarrio, más el audio del programa de la final del Concurso celebrado en directo el 25 de julio de 2017 en el estudio principal de Radio Madrid el Día de la Festividad de Santiago Apóstol.

El premio consistía en disfrutar de una fantástica estancia durante un par de días en el Hotel Alhambra Palace de Granada. Lo primero que hice fue disfrutar de un vermú rojo, a lo Hemingway, en uno de los múltiples y hermosos rincones del hotel.

Estas son las fotos que comparto de lo que fue mi visita en este hotel, que es un palacio que emula a La Alhambra en su diseño, y de mi estancia en esta maravillosa ciudad llena de magia y embrujo. Debo reconocer que lloré cuando tuve que dejarla para volver a casa, como si fuera una niña.

Exif_JPEG_420

Las vistas maravillosas de la ciudad de Granada desde el fantástico mirador de la habitación, que enamoran a cualquiera, o no?…

Exif_JPEG_420

El Patio de los Leones de La Alhambra con su fuente y taza en un día lluvioso e inolvidable.

Exif_JPEG_420

Sus fuentes y jardines, que despiertan el alma dormida…

Exif_JPEG_420

Sus techos llenos de belleza y enigmas…

Exif_JPEG_420

Sus rincones y balcones llenos de luces, sombras e historia…

 

IMG_20180310_122421.jpg

Y el dolor de la partida al salir del hotel, al que pienso volver…

Exif_JPEG_420

Te amo Granada con todo mi corazón y con el alma entera

Exif_JPEG_420

Mis agradecimientos especiales al Hotel Alhambra Palace, donde me sentí como en casa.

Hasta pronto!!!

 

Anuncios

¿Necesita España un psicólogo?

¿Necesita España un psicólogo?

Me gustaría comentar las últimas declaraciones de Antonio Banderas sobre el estado de nuestra nación, porque me parece que ha dado en el clavo. No me voy a centrar en la opinión del actor de que la crisis económica ha llevado a España al populismo, sino en la de que “España lo que necesita no es un Presidente sino un psicólogo que nos diga que somos mejores de lo que creemos” y en su comparación magistral de nuestra Constitución con “Hamlet”, una obra maestra en sí misma, pero que si la interpretan malos actores ” no hay quien la aguante”.

Si añadiéramos la baja autoestima a la consabida envidia como males endémicos de los españoles, no nos quedaría otra que cerrar el chiringuito y dar de baja un proyecto común que costó “sangre, sudor y lágrimas” en nuestra historia y que tiene una andadura de más de quinientos años, pero no creernos lo que somos, ni tener motivación suficiente para seguir construyendo juntos sí que está empezando a calar en nuestro ADN.

No puedo afirmar que el pesimismo de la Generación del 98 se fuera alguna vez, salvo aparentemente durante la Transición del 75, pasando por la Declaración de la Constitución del 78 y con  el subidón de energía colectiva que nos brindaron los Juegos Olímpicos del 92 de Barcelona, para poco a poco ir bajando de la montaña rusa de los 90 con la burbuja inmobiliaria desinflándose en los 2000,  el crack de 2008, vuelta a subir con la Eurocopa y el Mundial del Fútbol en estos últimos años y de nuevo con él a cuestas.

Esta tendencia de moda sostenida por los medios de comunicación y los que malquieren a España y a los españoles, esta pretensión interesada de querer destruir todo lo construido y pensar que lo que viene de nuevas es lo mejor no nos está llevando a ningún sitio, excepto a perder el sentido colectivo de unidad y fuerza.

Quizás nuestro reto sea aumentar la consciencia de sentirnos orgullosos de nuestros patrimonios históricos y culturales, que muchos países quisieran, a la par que discernir lo que hacer con ellos como herencia de todos los españoles para acabar con la creencia de que dividir trae beneficios. Con respecto a la Constitución de 1978, comulgo con Banderas en que se hizo un buen trabajo y quizás lo que urge cambiar es nuestra mirada y nuestro absoluto desconocimiento de su contenido así como la falta de voluntad de cumplir con ella de principio a fin.

Camino de unas nuevas elecciones generales, a lo mejor nos vendría bien tirar de psicólogo para aprender a respetarnos los unos a los otros, a saber convivir con nuestras virtudes y defectos, a pactar con lo diferente y a querernos tal y como somos, unos CAMPEONES.

Decidamos SER o NO SER, pero basta ya de dudas.

 

Hemiciclo de colores

Hemiciclo de colores

Emulando a Hemingway y el título de su novela sobre París, la Carrera de San Jerónimo era una fiesta. La XI sesión constitutiva del Congreso de los Diputados de España será recordada por la ruptura de moldes. La Cámara Baja de las Cortes Generales cuenta  con 212 diputados nuevos de los 350 que la componen, junto con una mayor representatividad de mujeres; han entrado desempleados, más  jóvenes y universitarios, aunque pocos o ningún obrero, también nuevos grupos parlamentarios, y lo crucial, ha habido consenso en la elección de un Presidente de la Asamblea, que por primera vez en nuestra democracia no pertenece al partido mayoritario, Patxi López (PSOE), y cuyas declaraciones no dan lugar a dudas sobre su confianza en presidirlas durante toda la legislatura.

Al hemiciclo, algunas de sus señorías han llegado en bici, otros con banda sonora, los ha habido sin traje, ni corbata, con rastas, alguno con coleta, y una diputada hasta con su bebé a cuestas. Los que han llegado tarde se han encontrado sin asientos, y los más novatos han utilizado sus escaños de guardarroperos. Un diputado ha sido relegado al gallinero por imputación, y un par de los antiguos han cambiado de siglas y hasta de banquillo. Las promesas y juramentos se han alargado más del tiempo necesario. A la fórmula habitual de sí prometo o juro se han unido diversas manifestaciones de lenguas y hasta la de signos. Lo dicho, el Congreso en pleno espectáculo.

Superados el primer pacto y el surrealismo de la puesta en escena de Podemos, Rajoy (PP) está seguro de que podrá formar gobierno, y yo añado, si le dejan. Rivera (C’s) se ha estrenado después de haber hecho virguerías en los días previos, para que los unos y los otros cedieran. Iglesias (Podemos) se ha resistido y se ha parapetado en su idea de que o le conceden conformar cuatro grupos parlamentarios o con él que no cuenten. Sánchez (PSOE) sueña con llegar a ser presidente a toda costa, mientras Artur Mas renunciaba en un lugar del Mediterráneo a su escaño de la Generalitat, para desaparecer en esta ocasión por los dos costados, no se sabe si para siempre.

Mientras tanto, la Cámara Alta, la del Senado, se ha constituido con mayoría absoluta del Partido Popular, sin pena, ni gloria. Aunque algunos parlamentarios propugnan hacerla desaparecer, en esta legislatura va a cobrar un protagonismo especial, dado que toda ley o su modificación deben pasar por su tamiz, por lo que auguro larga vida al Senado.

Tras la tensión de la investidura de Carles Puigdemont como nuevo Presidente de la Generalitat de Cataluña el pasado martes, este 13 de enero nos ha brindado un miércoles relajado, siendo testigos de cómo la casa parlamentaria de todos los españoles era un hemiciclo de colores y lleno de jolgorio. Los del círculo de Podemos estaban disfrutando, mientras que a los de siempre se les notaba sorprendidos e incómodos. Un poco de juventud y alegría no nos va a venir mal, y lo diverso nos puede deparar gratas sorpresas, o no.

Los tiempos siguen cambiando. Evolucionar en conjunto y de un modo democrático nos honra. Aceptar que hay que dar paso a nuevas ideas, rituales, y nuevos ropajes, también, aunque todo esto no implica que haya que renunciar a lo mejor de nosotros mismos con respeto, tolerancia y educación, sino que más bien nos compromete a trabajar desde hoy para intentar sanar a España de una crisis vital sin precedentes y poder reconvertirla en una nación unida y fuerte.

En múltiples ocasiones históricas han prevalecido nuestras confrontaciones frente a la unidad nacional, avocándonos a nuestra propia destrucción, en beneficio de otras, como Francia, Alemania, Inglaterra, e incluso los Estados Unidos de América, que supieron aprovechar esos momentos históricos llenos de debilidad nuestra para trasladarnos a los infiernos, tal y como ocurrió con el Desastre del 98 y posteriormente con la Guerra Civil del 36.

No soy adivina, ni lo pretendo. No alcanzo a vislumbrar si nuestro Estado se convertirá en uno federal, si continuará  igual, al amparo de la Constitución de 1978, con sus 17 Comunidades Autónomas, o si al final se cumplirán los sueños independentistas de unos cuantos. La denominada Transición Española la pasamos con Matrícula de Honor en 1978 y  quizás esta Nueva Era Multicolor nos brinde una nueva oportunidad de mejorar nuestro sistema político sumando fuerzas y no restando.

¿Qué será, será?…

 

 

Entre pitos y flautas

Entre pitos y flautas

Se me ha ocurrido la idea de crear un buzón de quejas, con el nombre de “@pitada”. Que no llega usted a final de mes, un silbato y a correr. Que su hijo se cuelga del ordenador y no da palo al agua, otro pito y punto. Que su marido no funciona en la cama, ya sabe, de colores. Que está harto de su suegra, una buena pitada y listo. Que le molesta el vecino, un dos por uno, y así hasta conseguir que nuestras vidas se conviertan en una mercadería presuntamente democrátic@ de pitos y flautas. No sé quién se llevó el beneficio de regalar tantos contra el himno de España, pero además de forrarse, no ha dado la cara. Personalmente, me quedo con las flautas.