El amor a una mujer como fuente de inspiración

El amor a una mujer como fuente de inspiración

Este es uno de los poemas más bellos que he leído en mi vida. Lo he descubierto gracias a Gissele Mosto en su blog Factoría Creactiva. Un hermoso regalo que comparto con todos los hombres y mujeres que aman y son amados como fuentes de inspiración en sus vidas:

Un hombre ama a una mujer porque ella lo inspira.

No la ama por el sexo, sus habilidades sociales, cocinar bien, o por ser buena madre. Estas cualidades apoyan su anhelo más profundo.

El la ama porque ella puede sacarlo de lo mundano.

Un hombre es atraído por una mujer que puede darle lo que le falta o ayudarle a desarrollar diferentes aspectos de sí mismo.

Se siente atraído a una mujer porque lo puede llevar a un nivel distinto de experiencia.

Quiere que lo ponga en un estado donde el conflicto pueda ser removido y lo lleve a la relajación.

La ama porque lo puede llevar a la eternidad  y experimentar su ser infinito. Esta es la base principal para una relación de largo plazo.

El hombre quiere compañía, pero una compañía de confianza.

Necesita alguien en su vida en quien profundamente pueda confiar.

Quiere hablarle, contarle todo.

El hombre debe darle seguridad y ella le dará inspiración.

Cuando un hombre ama realmente a una mujer, él querrá que ella se desarrolle y exprese su infinito, porque entonces ella lo podrá llevar a reinos más allá de sus sueños.

Yogi Bhajan

 

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Reflexión sobre este Año Santo Jubilar de la Misericordia

Reflexión sobre este Año Santo Jubilar de la Misericordia

Hace un tiempo recibí una carta de las Hermanitas de los Pobres, afincadas en Los Molinos, Madrid. Me felicitaban por mi onomástica de San José el pasado 19 de marzo y entre su generosidad y cariño sin límites me enviaban la imagen en una estampita de Nuestro Señor Jesús de la Divina Misericordia, en la que se recuerda que el Papa Francisco declaró Año Santo de la Misericordia el tiempo comprendido entre el día de la Apertura de la Puerta Santa el 8 de diciembre de 2015 y el 20 de noviembre de 2016, cuando se cerrarán todos los lugares declarados santos en los que se puede ganar el Jubileo de la Misericordia.

Este Año Santo Jubilar está dedicado a reflexionar y vivenciar la Misericordia:

” Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. La predicación de Jesús nos presenta estas obras para que podamos darnos cuenta si vivimos o no como discípulos suyos”.

Papa Francisco

Personalmente desconocía cuales son estas obras, pero una vez que las he leído en la estampita las comparto para que nos animemos a practicarlas, seamos o no cristianos, con el objetivo de intentar construir un mundo más solidario.

Las obras de Misericordia corporales son las siguientes:

1. Dar de comer al hambriento.

2. Dar de beber al sediento.

3. Vestir al desnudo.

4. Acoger a los enfermos.

5.Visitar a los presos.

6. Enterrar a los muertos.

He aquí las obras de Misericordia espirituales:

1. Dar consejo al que lo necesita.

2. Enseñar al que no sabe.

3. Corregir al que yerra.

4. Consolar al triste.

5. Perdonar las ofensas.

6.Soportar con paciencia las personas molestas.

7. Rogar a Dios por los vivos y los difuntos.

Creo que todas están a nuestro alcance, independientemente de nuestras ideologías, creencias religiosas y estatus sociales.

Gracias a las Hermanitas de los Pobres he descubierto que ser misericordioso es un reto fácil. Yo ya me he puesto en marcha y espero que este virus de la Misericordia sea contagioso, no sólo en este Año Jubilar, sino por siempre.

 

 

¿Necesita España un psicólogo?

¿Necesita España un psicólogo?

Me gustaría comentar las últimas declaraciones de Antonio Banderas sobre el estado de nuestra nación, porque me parece que ha dado en el clavo. No me voy a centrar en la opinión del actor de que la crisis económica ha llevado a España al populismo, sino en la de que “España lo que necesita no es un Presidente sino un psicólogo que nos diga que somos mejores de lo que creemos” y en su comparación magistral de nuestra Constitución con “Hamlet”, una obra maestra en sí misma, pero que si la interpretan malos actores ” no hay quien la aguante”.

Si añadiéramos la baja autoestima a la consabida envidia como males endémicos de los españoles, no nos quedaría otra que cerrar el chiringuito y dar de baja un proyecto común que costó “sangre, sudor y lágrimas” en nuestra historia y que tiene una andadura de más de quinientos años, pero no creernos lo que somos, ni tener motivación suficiente para seguir construyendo juntos sí que está empezando a calar en nuestro ADN.

No puedo afirmar que el pesimismo de la Generación del 98 se fuera alguna vez, salvo aparentemente durante la Transición del 75, pasando por la Declaración de la Constitución del 78 y con  el subidón de energía colectiva que nos brindaron los Juegos Olímpicos del 92 de Barcelona, para poco a poco ir bajando de la montaña rusa de los 90 con la burbuja inmobiliaria desinflándose en los 2000,  el crack de 2008, vuelta a subir con la Eurocopa y el Mundial del Fútbol en estos últimos años y de nuevo con él a cuestas.

Esta tendencia de moda sostenida por los medios de comunicación y los que malquieren a España y a los españoles, esta pretensión interesada de querer destruir todo lo construido y pensar que lo que viene de nuevas es lo mejor no nos está llevando a ningún sitio, excepto a perder el sentido colectivo de unidad y fuerza.

Quizás nuestro reto sea aumentar la consciencia de sentirnos orgullosos de nuestros patrimonios histórico y cultural que muchos países quisieran, a la par que discernir lo que hacer con él como herencia de todos los españoles para acabar con la creencia de que dividir trae beneficios. Con respecto a la Constitución de 1978, comulgo con Banderas en que se hizo un buen trabajo y quizás lo que urge cambiar es nuestra mirada y nuestro absoluto desconocimiento de su contenido así como la falta de voluntad de cumplir con ella de principio a fin.

Camino de unas nuevas elecciones generales, a lo mejor nos vendría bien tirar de psicólogo para aprender a respetarnos los unos a los otros, a saber convivir con nuestras virtudes y defectos, a pactar con lo diferente y a querernos tal y como somos, unos CAMPEONES.

Decidamos SER o NO SER, pero basta ya de dudas.

 

El arte del bluffing y cómo ganar la partida…

El arte del bluffing y cómo ganar la partida…

 

Estos días se nos ha transmitido a los españoles por vía parlamentaria una partida de póker en la que al parecer no ha habido un claro vencedor. Cuatro jugadores se disputaban el gobierno de un reino, resultando curioso ver cómo nadie se daba por perdido, ni vencido.

En la primera jugada, el PP no quiso apostar. No contaba con ningún apoyo, aunque su mano de cartas sigue siendo la de mayor puntuación.  En el siguiente turno, PSOE y C’s lo han hecho, pero sin éxito. El cuarto jugador en ciernes, Podemos y sus confluencias, hace guiños continuamente al PSOE. Quiere, pero no puede, mientras el resto contempla la partida.

Me pregunto cómo terminará este juego, nada simple, y menos aún inocente, en el que el partido que ha obtenido un mayor número de votos en las últimas elecciones generales se enfrenta en solitario a los demás. El Presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, definió este juego como un “bluff”, o lo que es lo mismo, un engaño o farol.

Algunos están con el dicho de: “Si no puedes vencerlos, únete a ellos”, otros con el de: “Si no los puedes vencer, bluféales”. Mientras tanto, seguimos sin gobierno y sin rumbo fijo, aunque no a la deriva. Menos mal que los presupuestos de 2016 fueron aprobados por el gobierno de Rajoy en la anterior legislatura, si no estaríamos sumidos ya en el caos.

Como ciudadana de a pie e inexperta en el arte del “bluffing”, intuyo que esta estrategia forma parte de la vida política, pero me parece una acción deshonesta y cobarde, además de una tomadura de pelo. No sé si los líderes políticos con sus aparatos de partido pretenden llegar al poder a cualquier precio, pero no se han percatado de que los españoles somos buenos, pero no tontos.

Nos han intentado vender este paripé con la idea de una “Segunda Transición”, blufeada. El abrazo a lo Genovés entre Sánchez y Rivera no ha surtido efecto. Ya tuvimos una que fue auténtica, donde los representantes ni hacían guiños, ni mucho menos blufeaban. Ahora sólo queda por ver si el de Iglesias a Sánchez terminará en boda,  con este último evidenciando su deslealtad a Rivera, o en dos meses aquí paz y después gloria.

 El texto de la foto de la portada de N.R. Kudelis dice así:

“Si no puedes vencerles, engáñales”

Hemiciclo de colores

Hemiciclo de colores

Emulando a Hemingway y el título de su novela sobre París, la Carrera de San Jerónimo era una fiesta. La XI sesión constitutiva del Congreso de los Diputados de España será recordada por la ruptura de moldes. La Cámara Baja de las Cortes Generales cuenta  con 212 diputados nuevos de los 350 que la componen, junto con una mayor representatividad de mujeres; han entrado desempleados, más  jóvenes y universitarios, aunque pocos o ningún obrero, también nuevos grupos parlamentarios, y lo crucial, ha habido consenso en la elección de un Presidente de la Asamblea, que por primera vez en nuestra democracia no pertenece al partido mayoritario, Patxi López (PSOE), y cuyas declaraciones no dan lugar a dudas sobre su confianza en presidirlas durante toda la legislatura.

Al hemiciclo, algunas de sus señorías han llegado en bici, otros con banda sonora, los ha habido sin traje, ni corbata, con rastas, alguno con coleta, y una diputada hasta con su bebé a cuestas. Los que han llegado tarde se han encontrado sin asientos, y los más novatos han utilizado sus escaños de guardarroperos. Un diputado ha sido relegado al gallinero por imputación, y un par de los antiguos han cambiado de siglas y hasta de banquillo. Las promesas y juramentos se han alargado más del tiempo necesario. A la fórmula habitual de sí prometo o juro se han unido diversas manifestaciones de lenguas y hasta la de signos. Lo dicho, el Congreso en pleno espectáculo.

Superados el primer pacto y el surrealismo de la puesta en escena de Podemos, Rajoy (PP) está seguro de que podrá formar gobierno, y yo añado, si le dejan. Rivera (C’s) se ha estrenado después de haber hecho virguerías en los días previos, para que los unos y los otros cedieran. Iglesias (Podemos) se ha resistido y se ha parapetado en su idea de que o le conceden conformar cuatro grupos parlamentarios o con él que no cuenten. Sánchez (PSOE) sueña con llegar a ser presidente a toda costa, mientras Artur Mas renunciaba en un lugar del Mediterráneo a su escaño de la Generalitat, para desaparecer en esta ocasión por los dos costados, no se sabe si para siempre.

Mientras tanto, la Cámara Alta, la del Senado, se ha constituido con mayoría absoluta del Partido Popular, sin pena, ni gloria. Aunque algunos parlamentarios propugnan hacerla desaparecer, en esta legislatura va a cobrar un protagonismo especial, dado que toda ley o su modificación deben pasar por su tamiz, por lo que auguro larga vida al Senado.

Tras la tensión de la investidura de Carles Puigdemont como nuevo Presidente de la Generalitat de Cataluña el pasado martes, este 13 de enero nos ha brindado un miércoles relajado, siendo testigos de cómo la casa parlamentaria de todos los españoles era un hemiciclo de colores y lleno de jolgorio. Los del círculo de Podemos estaban disfrutando, mientras que a los de siempre se les notaba sorprendidos e incómodos. Un poco de juventud y alegría no nos va a venir mal, y lo diverso nos puede deparar gratas sorpresas, o no.

Los tiempos siguen cambiando. Evolucionar en conjunto y de un modo democrático nos honra. Aceptar que hay que dar paso a nuevas ideas, rituales, y nuevos ropajes, también, aunque todo esto no implica que haya que renunciar a lo mejor de nosotros mismos con respeto, tolerancia y educación, sino que más bien nos compromete a trabajar desde hoy para intentar sanar a España de una crisis vital sin precedentes y poder reconvertirla en una nación unida y fuerte.

En múltiples ocasiones históricas han prevalecido nuestras confrontaciones frente a la unidad nacional, avocándonos a nuestra propia destrucción, en beneficio de otras, como Francia, Alemania, Inglaterra, e incluso los Estados Unidos de América, que supieron aprovechar esos momentos históricos llenos de debilidad nuestra para trasladarnos a los infiernos, tal y como ocurrió con el Desastre del 98 y posteriormente con la Guerra Civil del 36.

No soy adivina, ni lo pretendo. No alcanzo a vislumbrar si nuestro Estado se convertirá en uno federal, si continuará  igual, al amparo de la Constitución de 1978, con sus 17 Comunidades Autónomas, o si al final se cumplirán los sueños independentistas de unos cuantos. La denominada Transición Española la pasamos con Matrícula de Honor en 1978 y  quizás esta Nueva Era Multicolor nos brinde una nueva oportunidad de mejorar nuestro sistema político sumando fuerzas y no restando.

¿Qué será, será?…

 

 

La libertad de ser mujer y su empoderamiento en el siglo XXI

La libertad de ser mujer y su empoderamiento en el siglo XXI

No conozco mayor libertad que la de ser mujer, pero recordando a todas las que sufren violencia de género, esclavitud sexual, desempleo, riesgo de exclusión social, discriminación o falta de libertad, pongo en duda que se esté produciendo una transformación real de la sociedad del siglo XXI en relación con un empoderamiento de las mujeres.

Aunque este término fue acuñado en la Conferencia Mundial de las Mujeres de 1995 en Beijing, Pekín, para referirse al aumento de la participación de las mujeres en los procesos que tienen que ver tanto en la toma de decisiones como en los de acceso al poder, actualmente está más orientado hacia la toma de conciencia de poder la propia dignidad de las mujeres como personas. 

Estos procesos deben impulsarnos a realizar cambios positivos en nuestras vidas, con el principal objetivo de contribuir a que las mujeres en situación de vulnerabilidad confíen en sus capacidades, se transformen y lleguen a ser protagonistas de sus propias historias. Ahora bien, la pregunta es cómo.

Desde mi experiencia vital, creo que todo cambio surge del ser consciente, a través de lo que se denomina inteligencia de la bondad. No puede haber progreso en un entorno de maldad y confusión. La historia de la humanidad así lo demuestra. Podemos aprender de nuestros errores para corregirlos y no repetirlos, pero lo que verdaderamente capacita al ser humano para superarse a sí mismo son los actos creativos de generosidad. “La culminación de la inteligencia no es el conocimiento, sino la bondad”, según el filósofo José Antonio Marina.

Es desde ahí, donde podemos encontrar un denominador común en la cualidad positiva de ser mujer, capaz de entregarse a los demás sin condiciones, en todos sus roles. La mejor vía que he encontrado para progresar como ser humano ha surgido desde mi esencia de mujer. Esto no quiere decir que esté renunciando a ser yo misma por los demás. Me refiero a la capacidad de superar el trauma heredado de generaciones y generaciones, en las que ser mujer consistía prácticamente en no existir. 

Cada vez que por condicionantes educativos, socio-culturales, políticos, económicos y hasta religiosos, he sentido rechazo, dolor, e incluso miedo, por el hecho de haber nacido mujer, han surgido en mí unos impulsos psicológicos y espirituales de superación para encontrar una y otra vez el sentido de la vida, de mi vida, y lo he conseguido, no combatiendo en contra de mí misma, ni de mis intereses, sino esforzándome de un modo consciente por conseguir mis objetivos, cumplir mis sueños, valorar mis deseos, e intentar ser yo misma.

Acepto que la historia de la humanidad no nos ha tratado a las mujeres todo lo bien que nos merecíamos, pero son tantas las cualidades intrínsecas positivas que poseemos que merece la pena ir en pos de nuestra libertad, considerándola como un derecho inalienable. La respuesta está en cada una de nosotras. Debemos buscar en nuestro interior las mejores virtudes e incluso los defectos, para mejorarlos, usando nuestro empoderamiento, que no es otro que la fuerza del corazón.

En la creencia de que mujeres y hombres somos iguales, sueño con un progreso de la humanidad en términos de complementariedad y no de desigualdad, suscribiendo lo que la gran Dama de la Prensa, María Luz Morales (1889-1980), dijo en una ocasión:

” Ni feminismo, ni masculinismo. Hombres y mujeres, personas, como Dios nos ha hecho “.

Artículo escrito por:

María José Asensio

Periodista

https://www.mariasensio.com/acerca-de-mariasensio/

Imagen de María Luz Morales hacia 1920

Periodista y escritora (La Coruña, 1889-Barcelona, 1980), María Luz Morales Godoy fue considerada la Dama de la Prensa, una referencia de la incorporación periodística y literaria en la España del siglo XX, y la primera mujer en la historia de España en ser la directora de un diario nacional, La Vanguardia.

https://es.m.wikipedia.org/wiki/María_Luz_Morales