De por qué sigo creyendo en Dios, aunque se mate en su Santo Nombre

De por qué sigo creyendo en Dios, aunque se mate en su Santo Nombre

Contemplo perpleja cómo el mundo se rompe en pedazos, o al menos es lo que algunos locos psicópatas nos están haciendo creer. Mientras unos destrozan vidas en nombre de su dios (lo escribo con minúsculas, puesto que el Dios que yo conozco no permite matar), otros intentamos sobrevivir como podemos, alejándonos de propagandas fatalistas y profecías maquiavélicas, que están incrustando en nuestras mentes las semillas del miedo y del horror. El cómo ya está estudiado, de un modo subliminal. Las imágenes, las nuevas tecnologías, y la manipulación de la información tienen mucho que ver.

Entristecida por los sucesos desencadenados desde el pasado Viernes 13N (día de la mala suerte en los países anglosajones), voy a intentar aportar mi granito de esperanza a este planeta, que aparentemente se nos viene abajo por el fervor loco de unos cuantos, que utilizan sus métodos cobardes para matar a gente inocente, se autoinmolan equivocadamente en nombre de Dios, en lugar de hacerlo en el nombre del diablo. Y es ahí donde he querido llegar, a la sempiterna lucha del bien contra el mal.

Pero esa lucha comienza en uno mismo y se libra entre nuestro corazón y nuestra mente. La mente a veces puede ser un dios o un diablo. Yo he librado la mía propia en esta última semana y hasta el final no voy a confesar quién ha ganado.

El pasado 20N tuve que superar una intervención quirúrgica, que para mí, como ya suele ser habitual, se ha convertido en una experiencia más que religiosa, donde además de dejar atrás una enfermedad, gracias a los profesionales del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda, he podido comprobar quién me ama y quién no tanto.

Mientras fuera del Hospital se libraba la Guerra del Miedo, en mi pequeño mundo he podido sentir cómo algunos se tiraban a la piscina del Amor sin condiciones, regalándome su cariño, su presencia, su sonrisa, su apoyo vital y moral, sus llamadas, incluso algunos hasta el dolor de su ausencia.

Por el contrario, otros se han dejado llevar por el efecto “Miedo al Amor” y lo que me han regalado es su pánico, su incapacidad de enrolarse en las filas de aquellos que lo comparten todo con el prójimo, en especial con los más cercanos y necesitados. Una vez escuché a un sacerdote decir que cuesta servir más a los nuestros que a los ajenos, y es cierto. Somos en general unos guerreros de la vida miedosos.

No voy a dar nombres, faltaría más, pero si estas palabras sirven para agitar la conciencia y hasta la consciencia de los adoradores del miedo, al que sirven cada vez que abandonan a un hermano, a un amigo, a un vecino, a un padre, una madre, un hijo, un compañero de trabajo, un animalito, o a cualquier hijo de Dios, cuando están solos y necesitados, bien halladas sean.

En mi caso he tenido buena suerte, pero ni son todos los que están, ni están todos los que son. He contado con los más débiles en apariencia, es decir, con los enfermos, los afligidos, los pobres, los ancianos, los que sufren, y en especial, además de mis amigos feisbukeros, con los que ven a Dios.

A Él, o se le ama, se le odia, o no existe, pero actuar en su nombre requiere de una estrategia que no es otra que la fe con la fuerza del corazón. Si no se le conoce, no se ama. Se puede intentar quedar bien, pero eso es otra cosa.

En el nombre de todos los que sufrimos la soledad de Dios en nuestros corazones, OS invito a que llaméis a su puerta. Nunca nos abandona, en especial a sus hijos predilectos, los que aman.

Esta es la razón por la que sigo creyendo en Dios, a pesar de que unos demonios viles y mediocres sigan matando en su Santo Nombre.

¿Septiembre 2015 y el fin del mundo?

¿Septiembre 2015 y el fin del mundo?

No sé si voy a pegar ojo de aquí a mi próximo cumpleaños. Dicen que el 28 de septiembre llega con una luna roja que vaticina el fin del mundo.

¿Casualidad o causalidad? No lo sé, pero hace siete años, el 8 de septiembre de 2008, se declaró la última crisis económica mundial, que aún no ha terminado. Un 11 de septiembre de 2001, hace catorce (7+7), nos trajo la caída de las Torres Gemelas en NY, con sus terribles consecuencias, y al parecer, según las malas lenguas, este septiembre de 2015 y su luna llena nos van a quitar de en medio.

Vídeos de You Tube con sus falsos profetas tratan el tema, relacionando las fechas entre el 23 y el 28 de septiembre con la desaparición apocalíptica de nuestro mundo. La coincidencia de la visita del Papa Francisco a Nueva York  el  22, su entrevista con Obama en la Casa Blanca, la misa en el Ceremonial de las Torres Caídas, su visita a Filadelfia en estas fechas, con la de que el 25 de septiembre se abra de nuevo el acelerador de partículas en Suiza en búsqueda de nuevas dimensiones, el éxodo masivo de refugiados a Europa, y un largo etcétera, dan qué pensar.

Teorías conspirativas, fechas enigmáticas, probables asesinatos de líderes políticos o religiosos, llegada de seres extraterrestres, junto con la de un nuevo orden mundial, una única religión, una única moneda global, y un control férreo de nuestras mentes, como ejemplos de una presunta visión apocalíptica, en la que no cabemos todos, mezclada con tsunamis, terremotos, caidas de asteroides, todo a la luz de una luna llena roja, que vaticina la muerte masiva de terrícolas inocentes, con el único fin de que el mal reine sobre el mundo, intentando vencer a la luz del mundo.

Y todo ello de aquí a quince días. Sin más. No sé si todo lo que he estado leyendo en internet es pura ficción o charlatanería.

 Por si acaso, voy a pedir al Cielo que este nuevo mal augurio apocalíptico pase de nuevo de largo. Pronto saldremos de dudas, aunque como bien dicen en Galicia, sobre la existencia de las meigas, “Haberlas, haylas”.

¿ Por qué les volvemos la espalda a los refugiados ?

¿ Por qué les volvemos la espalda a los refugiados ?

Un nuevo “Éxodo” hacia la tierra prometida está ocurriendo ante nuestros ojos, que no quieren ver. Nos parece que ya tenemos bastante con nuestras propias crisis y Europa les vuelve la espalda. Recorren miles de kilómetros de cualquier modo y a cualquier precio, sin valorar sus vidas, muertas ya de antemano en sus países de origen, bien vengan de África o de Siria y países colindantes, destruidos por las guerras, que no cesan.

Las mafias hacen su agosto metiendo a los refugiados en camiones frigoríficos, quienes terminan asfixiándose en plena carretera, o bien cobran miles de euros para prometerles un final feliz, que nunca llega, mientras se levantan campamentos y alambradas en Líbano, Grecia y Hungría, donde los tratan como seres inexistentes, ocultas sus huellas con pegamento, porque no quieren ser identificados y los devuelvan a sus infiernos.

¿Acaso hemos perdido la memoria?

La historia se repite, ante la indiferencia de los gobiernos europeos, que siguen el consejo de su comisario, Juncker, que se lava las manos, como Pilatos.

Contemplamos escenas dantescas ante la indiferencia de todos, que ya estamos saturados de tantas imágenes de hombres, mujeres, y niños, que huyen del horror, del hambre, de la guerra y persecución.

¿Quiénes son los responsables de estos peregrinajes a una falsa “tierra prometida”, donde no existe un líder como Moisés, ni un Mar Rojo que se abra a su paso?

¿ Acaso no lo somos todos al ponernos una venda en los ojos y una máscara de hierro en nuestros corazones?

¿Dónde están las manifestaciones ante esta nueva barbarie que hemos producido en este mundo tan vilmente deshumanizado?

“No hay más ciego que el que no quiere ver”, reza un dicho, y este nuevo Éxodo es cosa de todos. No depende de Dios, sino de nuestras conciencias, dispuestas o no a compartir el maná de una Europa cada vez más mísera e insolidaria.

¿ Por qué les volvemos la espalda ? ¿ Por qué no nos afectan las imágenes, los reportajes, las fotos, los testimonios de seres humanos que sufren barbarie tras barbarie ? ¿ Quiénes son los que ganan con esto y quiénes los que pierden ?

Honestamente, creo que todos somos en cierta medida responsables. De nosotros depende quitarnos la venda o seguir indiferentes. Quizás el pecado sea el quitarles su derecho al sustento y sus libertades en su propia casa en beneficio de unos pocos amos del mundo, y con él nos vendrá la penitencia.

Nota: La ilustración pertenece a Burki. Su imagen vale más que mil palabras.

¿ Qué será, será ?

¿ Qué será, será ?

La verdad es que este 2015 no nos está privando de nada, en lo que a cambios políticos se refiere. Camino de las Elecciones del 27S en Cataluña y del 13D en toda España, Grecia repite comicios en breve, sin haber llegado ni siquiera a un nivel óptimo de embarazo. Para el 20 de septiembre, los griegos tendrán que volver a decidir en las urnas si Tsipras repite como Presidente ó vaya usted a saber. También corre el rumor de que la alcaldesa Carmena baraja su dimisión, mientras que al concejal del PSOE, Antonio Miguel Carmona, le han usurpado la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid. Los líderes siguen de vacaciones, mientras se nos presentan las partidas de los Presupuestos Generales del Estado. No acierto a ver si estos cambios van a estabilizarnos o por el contrario nos van a llevar al caos, pero tanto prometer y luego dar marcha atrás huele mal. Y si Ada Colau en Barcelona anima a que los turistas se vayan a sus casas, yo he vuelto a coleccionar abanicos, por si las moscas. Las inversiones han sido paralizadas en las dos principales capitales de España, y el Real Madrid, sin Casillas. No sé si los tiempos están cambiando o nos están tomando el pelo. Mientras se resuelven las incógnitas, se prevé un otoño político con cambio climático.

Unos atrapados en la ópera y otros en un ascensor…

Unos atrapados en la ópera y otros en un ascensor…

Tiene su gracia ver en un tweet a dos líderes políticos atrapados en un ascensor. En este caso, la ayuda del móvil ha sido crucial. Al principio del selfie, se les ve sonriendo, pero a medida que pasaba el tiempo, la angustia iba cobrando protagonismo. No estaban solos. Según notas en prensa, el líder de Podemos y la alcaldesa de Barcelona estaban bien acompañados. Eran siete, a los que no les ha hecho falta indignarse, gracias a la actuación de los magníficos rescatadores del ayuntamiento de Barcelona, que, tras media hora de encierro, los han liberado.

Las fotos colgadas en twitter del inesperado suceso me han recordado a la famosa secuencia de la película de los Hermanos Marx, “Una noche en la ópera”, obra maestra, sin lugar a dudas.

¿De qué habrán hablado en esos treinta minutos de desasosiego Ada y Pablo?  ¿ Y el resto? Al parecer, el líder de Podemos estaba de visita en la ciudad, todavía condal, para ver la posibilidad de llegar a acuerdos electorales con ICV (Iniciativa pero Cataluña Verds), cara a las próximas elecciones autonómicas y generales.

No tenemos ni idea del audio, porque no lo han colgado, pero la verdad es que la historia sí podría dar para un corto, aunque fuera mudo, a lo Chaplin, o a lo Keaton. Lo que sí sabemos es que la historia ha tenido un final feliz.

Aprovecho esta singular anécdota para recomendarles que vean en cuanto puedan la original, “Una noche en la ópera”, de los Hermanos Marx. Hilarante. Mejor al aire libre, en un cine de verano.

¡No se la pierdan!

El efecto Pinocho

El efecto Pinocho

Al parecer, el efecto “Pinocho” ha invadido las promesas de algunos recién llegados a la política, que donde dijeron digo, ahora dicen Diego.

Vemos cómo se contrata sin pudor a parientes cercanos para hacerles su trabajo, no se bajan el sueldo, limpian de mendigos la ciudad, no expulsan a imputados y procesados, no van ni en bici, ni en taxi, no persiguen a delincuentes, aunque viajen en Metro, cambian cuadros de reyes, como si fueran cromos, pactan con los que se suponían contrarios, siguen permitiendo desahucios, proponen que cooperativas de madres y padres limpien suelos, y así podríamos seguir con sus recetas, hasta que nos suban los impuestos, en vez de bajarlos, y pacten con el mismísimo diablo.

La vacuna para erradicar esta epidemia vírica, y conseguir que sus narices vuelvan a recuperar su tamaño, está siendo financiada por un fondo buitre para abaratar costes al ciudadano.

¡Ay señor, señor, y yo que pensaba que proclamaban un cambio!

Videjuego diseñado para matar profesores en las aulas

Videjuego diseñado para matar profesores en las aulas

¿Se puede saber que nos pasa? Una profesora española ha denunciado ante la Fiscalía General del Estado la violencia manifiesta contenida en un videojuego diseñado para enseñar a los niños diez maneras de matar a un profesor en un aula. Ni qué decir tiene que no las voy a reproducir aquí, para no seguir generando ideas diabólicas, que nunca deberían haber sido diseñadas para nada.

Está claro que las mentes perversas que lo han creado se lo han pasado pipa. La noticia ha saltado como la pólvora en los medios, y no sé si esto es el comienzo de una nueva filosofía, pero no olvidemos que nuestros niños son los hombres y mujeres del futuro, y si en lugar de aprender a ser buenas personas, aprenden lo contrario, sugiero apagar las luces de este planeta y que los buenos nos vayamos a otro lado.

¿Acaso ya ha llegado el Anticristo con su nueva era?

Con su pan se la coma.

STOP VIOLENCIA E IDEAS MALVADAS

Entre pitos y flautas

Entre pitos y flautas

Se me ha ocurrido la idea de crear un buzón de quejas, con el nombre de “@pitada”. Que no llega usted a final de mes, un silbato y a correr. Que su hijo se cuelga del ordenador y no da palo al agua, otro pito y punto. Que su marido no funciona en la cama, ya sabe, de colores. Que está harto de su suegra, una buena pitada y listo. Que le molesta el vecino, un dos por uno, y así hasta conseguir que nuestras vidas se conviertan en una mercadería presuntamente democrátic@ de pitos y flautas. No sé quién se llevó el beneficio de regalar tantos contra el himno de España, pero además de forrarse, no ha dado la cara. Personalmente, me quedo con las flautas.

¿ Y ahora qué ?

¿ Y ahora qué ?

Cantó el pueblo y lo hizo a coro. Nada de bipartidismos. Ya no dependemos de dos, sino mínimo de cuatro. Dicen que este nuevo tiempo político suena a cambio,  pero me pregunto cómo soplarán esos vientos, que presumen de frescos y renovados, cuando para llegar a donde han llegado, han tenido que quitarse de en medio a los únicos partidos que no han sido tachados de corruptos. La reencarnación de Elena de Troya utilizó su cola de caballo para cargarse a una izquierda que no estaba unida. Y del otro lado, un nuevo líder carismático dio en la diana del talón de una rosa, a la que muchos de los suyos traicionaron. No suena bien el tema, aunque lo parezca. No todos tenemos un oído perfecto. No todos distinguen a los desafinados, ni vislumbran los frutos de conspiraciones que pueden llevarnos a un probable descalabro. Entiendo que la irrupción de savia aparentemente genuina y nueva alborote a la ciudadanía, pero los que somos sabuesos, distinguimos los rastreos falsos de los verdaderos, y aquí huele a muerto. De momento son dos los cadáveres. Se los han cepillado de golpe del panorama político español. Con la muerte anunciada de UPyD y con la inesperada de IU, se acabaron las querellas judiciales contra la corrupción en los juzgados y lamentándolo mucho también se acabaron los tiempos revolucionarios. Los nuevos residentes se han cargado a dos partidos coherentes con sus ideas y consecuentes con sus programas; se han cargado a los únicos que denunciaban por activa y por pasiva la corrupción y la deshonra de tantos banqueros y expolíticos. Los populares, castigados. Ya suenan tiempos de cambio y dicen que de pactos, pero para mi que no suenan afinados.